Mañana viernes tendrá lugar la final de la Copa del Rey, y la disputarán, como es sabido, el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Si por plantel y antecedentes los blancos parecen favoritos, en una final las ventajas se reducen y todo resulta mucho más igualado.
Para el Real Madrid, la Copa no deja de ser un torneo secundario, pero en una temporada con más sombras que luces, sería la mejor forma posible de terminar el curso futbolístico. Mou, que parece más fuera que dentro, podría marchar con una trofeo y salvar así la temporada. Por su parte, el Atlético ha firmado una temporada notable, y levantar esta Copa sería el colofón perfecto. El año pasado ya sumaron una Europa League, por lo que sumar otro trofeo sería la certificación de estar viviendo una de las épocas más exitosas del club.
Los aficionados al fútbol en general queremos ver, por encima de todo, un buen espectáculo, y con jugadores como Cristiano, Falcao u Özil, éste debe estar asegurado. Seguro que no será una final cualquiera, ya que un encuentro con un título de por medio y con Madrid y Atlético sobre el césped, no puede ser un partido más.






