Los últimos éxitos de la selección española siempre han despertado admiración porque han llegado gracias a un juego brillante, ofensivo y de combinación. Pero no todo ha sido tiki taka en la Eurocopa, ya que la solidez defensiva del equipo ha sido clave para que Casillas levantara la copa el pasado domingo.
Únicamente un gol encajaron Sergio Ramos y compañía a lo largo de todo el torneo, y eso que la defensa era la línea que más dudas generaba antes del torneo, sin Puyol y con un Arbeloa que tuvo un flojo final de temporada. Pero su entendimiento y trabajo fue excelente en todos los partidos y permitió que Casillas tuviera que aparecer en pocas ocasiones (eso sí, siempre con acierto). Pero hay que decir que no sólo fue mérito de la defensa, que Busquets y Xabi Alonso se sacrificaron mucho defensivamente, y que la presión de los hombres de arriba facilitaba el trabajo en gran manera.
Se ha hablado mucho del 9, de las figuras de Xavi, Silva o Iniesta, pero también hay que darle mérito y mucho a la zaga, a Arbeloa, Piqué, Ramos y Alba, en cuyo buen hacer se cimentó esta tercera Eurocopa para España.






