El 25 de mayo, tras terminar la final de Copa entre Barça y Athletic, Pep Guardiola dejará de sentarse en el banquillo del Barcelona. Sin duda, su ausencia la próxima temporada será la más destacada de todas las que se recuerdan de nuestra competición, ya que el de Santpedor ha marcado un antes y un después no sólo en el Barça o en la Liga, sino también en el planeta fútbol.
Guardiola ha hecho historia no solamente por lo que ha hecho, sino por cómo lo ha hecho. Han sido cuatro temporadas inolvidables para los seguidores azulgranas, que han visto como su equipo era catalogado como el mejor conjunto de la histora. Haber podido disfrutar de este equipo, siendo culé o un simple aficionado al fútbol, ha sido un lujo, y por ello debemos estar agradecidos a Guardiola, artífice de todo ello.
Su Barça se ha convertido en un espejo al que mirarse la mayoría de equipos: fútbol de ataque y excelso, confiar en la cantera, respetar al rival, sencillez, saber estar… valores y acciones que cualquier escuela del deporte rey debería enseñar a sus pupilos.
Por todo ello, por su ‘savoir faire’ y por un fútbol no visto hasta ahora en nuestra Liga, lo echaremos mucho de menos.


